Las plataformas hipersónicas son una tecnología emergente en la defensa y la aviación que implica vehículos capaces de volar a velocidades superiores a Mach 5 utilizando un vuelo controlado en la atmósfera. Debido a su alta maniobrabilidad y su capacidad de volar en trayectorias impredecibles, constituyen una amenaza de primer orden hacia la seguridad de las naciones, una amenaza contra la que ningún ejército está suficientemente preparado. Si este ámbito ya era relevante hace uno o dos años, la situación geopolítica actual lo ha transformado en prioritario, ya que países como Rusia o Irán están muy por delante de los países de nuestro entorno más cercano.

Las plataformas hipersónicas ofrecen la capacidad de superar las defensas actuales, como los sistemas de misiles antimisil balísticos y los radares de seguimiento de trayectorias, lo que las convierte en una amenaza muy letal. Además, su capacidad para actuar a grandes distancias, volar la mayor parte del tiempo bajo el horizonte radar y con tiempos de respuesta extremadamente bajos tiene implicaciones en la disuasión, la proyección de poder y la defensa contra ataques de alta precisión. Muy posiblemente, la única respuesta con capacidades de éxito contra un arma hipersónica, sea otra arma hipersónica.

En lo relativo a la propulsión en régimen hipersónico, ya hay varios países haciendo esfuerzos importantes en desarrollar tecnologías de propulsión hipersónica, como la tecnología scramjet. Aunque no se trata de una tecnología de reciente aparición, existen diversos problemas técnicos, como el empleo de materiales adecuados para resistir los fuertes efectos de sobrecalentamiento, que se están solventando recientemente debido a un importante esfuerzo en I+D+i por parte de algunos países. Las tecnologías de navegación, la aerodinámica, los sensores, los actuadores, la detección temprana y seguimiento de la amenaza, son tecnologías que necesitan un completo rediseño para poder actuar en régimen hipersónico.

En esta jornada, la Fundación Círculo quiere invitar a los profesionales de la defensa y de la industria española a reflexionar sobre esta problemática, compartir diferentes aproximaciones al problema, buscar sinergias y definir una estrategia en la que, dada la dificultad de la tecnología, la principal fuerza será la colaboración entre entidades.