En un contexto internacional marcado por una creciente competencia en el dominio espacial, las operaciones en órbita han pasado a ocupar un lugar central en la seguridad y la defensa. Los sistemas espaciales —imprescindibles para comunicaciones, navegación, observación y alerta temprana— se enfrentan a un abanico de amenazas cada vez más sofisticadas. Entre ellas destacan tanto los satélites merodeadores o de inspección cercana, capaces de aproximarse y potencialmente interferir con activos críticos, como los sistemas de ataque cinéticos y electromagnéticos de carácter antisatélite (ASAT), cuya proliferación ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad inherente de las infraestructuras orbitales. La UE ha señalado un aumento notable de interferencias, ciberataques y actuaciones hostiles en órbita, subrayando el riesgo que esto supone para actividades clave en la economía y la seguridad continental.

Este entorno tan exigente ha impulsado un fuerte desarrollo tecnológico en el ámbito de las operaciones y servicios en órbita (On‑Orbit Services, OOS). Los avances en tecnologías de Guiado, Navegación y Control (GNC), así como en maniobras de Rendez‑Vous y Proximity Operations (RPO), permiten hoy aproximaciones seguras y precisas entre vehículos espaciales. Paralelamente, la mejora en sensores, sistemas de percepción, brazos robóticos y actuadores de alta precisión, que está habilitando nuevas capacidades de inspección, reparación, extensión de vida útil y mitigación de residuos orbitales, también puede ser clave en la detección y mitigación de amenazas.

España está abordando las fases iniciales del desarrollo de NEMO, el futuro satélite “policía espacial” destinado a reforzar la vigilancia y protección de los activos orbitales nacionales. Concebido por el Mando del Espacio, NEMO permitirá monitorizar de forma cercana satélites estratégicos y detectar maniobras sospechosas o potencialmente hostiles, aportando capacidades de disuasión y respuesta en un entorno crecientemente disputado.

En el entorno europeo, el Fondo Europeo de Defensa (EDF) está actuando como motor para el desarrollo de capacidades avanzadas en operaciones y servicios en órbita. Convocatorias recientes en EDF financian proyectos de investigación, prototipado y cualificación tecnológica orientados a reforzar la autonomía estratégica europea en el espacio. Entre las prioridades del EDF se incluyen tecnologías de doble uso, capacidades de servicio en órbita, sistemas de comunicación satelital seguros y resilientes, y soluciones que fortalezcan la protección de activos frente a amenazas emergentes. Este esfuerzo comunitario busca integrar innovación civil y militar para consolidar un ecosistema espacial europeo fuerte y competitivo, capaz de responder a la creciente presión geopolítica en el dominio ultra­terrestre.

Con este escenario como telón de fondo, esta jornada propone analizar en profundidad los retos, avances e iniciativas que están configurando el futuro de las operaciones orbitales y la seguridad espacial. Un espacio —literal y estratégico— en el que España y Europa están llamadas a desempeñar un papel cada vez más relevante.